Deslumbrada en la noche por destellos de luces mortales.
Pateando latas. Tan distante como un navío.
Sí, perdí la cabeza y fue peor.
Y tú ¿vas a amar la vida o simplemente verla pasar?
De nuestras noches de fumadores empedernidos no queda casi nada.
Excepto tus cenizas por la mañana.
En este metro abarrotado por el mareo de la vida.
A la siguiente estación.
I.G.