sábado, 22 de octubre de 2011

Deslumbrada en la noche por destellos de luces mortales. 
Pateando latas. Tan distante como un navío.
Sí, perdí la cabeza y fue peor. 
Y tú ¿vas a amar la vida o simplemente verla pasar? 
De nuestras noches de fumadores empedernidos no queda casi nada. 
Excepto tus cenizas por la mañana. 
En este metro abarrotado por el mareo de la vida.
A la siguiente estación.
                                                                            I.G.