"Los cuentos... son historias que se lanzan al mundo para ser mejor en él,
que se cuentan a los otros para ser mejor con ellos.
que se cuentan a los otros para ser mejor con ellos.
Y ese mejor es el que me da miedo."
Así que las palabras se me acabaron ensuciando, se terminó la poesía, se me secaron los cuentos. Empecé a bromear sobre ellos, deje de tomármelos en serio, comencé a deformarlos, a hacer que caperucita se comiese al lobo, que el príncipe se pinchase un dedo con la rueca, y que los espejitos dijesen mentiras.
Con tanta viñeta, tanta palabra, tantos poemas, el cuenta cuentos parecería un misterio. Y muchos pensamos, y me incluyo, que detrás de mi había otra cosa distinta, ¡un yo! – me sale la posmodernidad por las orejas – pero no. No hay subjetividad verdadera que valga, solamente hay historias que se hacen, que se cuentan, que a veces te las crees, y a veces no. A las que a veces te apetece responder y otras veces no, porque crees que ya te las han contado.
Resultó que no había una historia sobre mi, ni sobre los dos, hay unas cuantas, todas verdaderas, pero sin esquizofrenia. No hay una delante y otra detrás, no hay nada que descubrir – ¡una letrina es una letrina! – pero igual que conmigo, contigo, con ella y con todo y todos.
Al principio me preocupaba tanto cuento dispar, pero cuando deje de tomármelos en serio descubrí que todos son verdaderos. Aprendí que no hay que descubrir el verdadero, sino leer muchos, fabricarlos a martillazos si hiciera falta, y quizá así, entendamos mejor lo que pasa.
Resultó que no había una historia sobre mi, ni sobre los dos, hay unas cuantas, todas verdaderas, pero sin esquizofrenia. No hay una delante y otra detrás, no hay nada que descubrir – ¡una letrina es una letrina! – pero igual que conmigo, contigo, con ella y con todo y todos.
Al principio me preocupaba tanto cuento dispar, pero cuando deje de tomármelos en serio descubrí que todos son verdaderos. Aprendí que no hay que descubrir el verdadero, sino leer muchos, fabricarlos a martillazos si hiciera falta, y quizá así, entendamos mejor lo que pasa.
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